come on come on...
Luego de unos días Rosemary me invito a cenar, era una cena de negocios ya todos sabíamos que Sam no seguiría escribiendo y que Paul se las arreglaría sin mi, yo por mi parte necesitaba el empleo…
Mientras caminaba hacia el lugar de encuentro – un restaurant muy cercano al edificio- un chico de apariencia extraña y mirada gastada se detuvo a mi lado mientras intentaba cruzar la calle… siguió mis pasos por toda la vía y antes de llegar al restaurant ya estaba nerviosa así que decidí confrontarlo.
- me estas siguiendo? – le pregunte nerviosa.
- Que?, yo?... para nada. – dijo convincente.-
- Esta bien, disculpa…
Y al voltear sentí su mano posarse en mi brazo y silenciosamente dijo “dame dinero” parte de mi sabia desde un principio su intención de robarme pero su mirada parecía querer otra cosa.
- esta bien. – le dije asustada.
- No te asustes no te haré nada, solo quiero el dinero… - dijo tranquilo.-
Y eso hice y seguí mi camino, el no dijo nada ni me miro luego de recibir el dinero parecía apenado pude notarlo pero luego se fue. Como es de esperarse llegue tarde a mi cita y me dio mucha vergüenza decirle a Rosemary que había sido asaltada así que invente una excusa creíble y ella parecía no haberse molestado.
Hablamos del trabajo de visitar la tienda al siguiente día, de cómo seria mi pago y cuales serian mis atribuciones reales, todo era muy bueno y me sentía emocionada de poder ayudarla haciendo lo que me gusta.
Al regresar de la cena de inmediato tome un taxi al detenerlo este chico volvió hacia mi, me asuste tanto que quise gritar pero el dijo que por favor no lo hiciera y como ya lo mencione sus ojos parecían querer otra cosa.
- toma tu dinero. – dijo serio y apenado.
- No lo quiero es tuyo, si lo pediste es porque lo necesitas.
- No lo necesito, toma! – dijo dándome el dinero a la fuerza.-
Luego salio corriendo y yo tome el taxi nuevamente asustada.
Al llegar Daniel estaba en la puerta del apartamento esperándome según dijo.
- necesito hablarte.
- Claro! – le dije animada.-
Luego de unos minutos le conté sobre mi experiencia con el chico de mirada gastada, el se asusto y prometió no dejarme sola de nuevo, lo cual me causo gracia y aun no se porqué. Luego hablamos de cosas normales, lectura, películas, Stella… sobre todo Stella, le encanta hablar de ella aunque siempre lo niegue.
A la mañana siguiente me encontré con Rosemary y fuimos a visitar la tienda, todo era tal como lo pensé, libros, revistas, hasta una sala de lectura, una librería completa y actualizada con un toque inglés muy notable.
Rosemary noto que alguien de mal aspecto entro a la tienda así que no dudo en ir a preguntarle que deseaba con la esperanza de que aquella persona se retirara… pero sin embargo al mirar a esa persona me di cuenta aun a través de los libros que nos distanciaban que era el mismo chico de la noche anterior… me sentí perseguida y ya estaba muy incomoda, recordé las palabras de Daniel y desee que Sam estuviera a mi lado…
- Yo lo conozco. – le dije.-
- Enserio, de donde?.- dijo rosemary.-
- Puedo hablarle?.
- Claro, ve…
Al acercarme el quiso irse del lugar, pero lo persuadí, le pregunte su nombre y no quiso hablarme, luego de varios min. note que su mirada se posaba en aquel libro que ame durante muchos meses… “un mundo feliz” de Aldous Huxley. Así que decidí dárselo como regalo, al principio lo rechazo de muy mala manera pero luego lo acepto y dio las gracias, no entendía su mirada ahora parecía perdida entre tantos libros y luego de unos instantes me di cuenta de que era un lector en potencia…
- Roland.
- Con que Roland, me llamo Maria…
- Gracias.
- Otra vez?
- Si, disculpa lo de anoche.
- Esta bien, pero que no se repita!...
- Lo prometo, ya debo irme…
- Ok, espero verte pronto…
- Eso espero. – dijo casi sonriendo.-
“Después de todo tiene un lindo nombre” pensé


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